
En los suburbios de La Habana, llaman al amigo mi tierra o mi sangre.
En Caracas, el amigo es mi pana o mi llave: pana por panadería, la fuente del buen pan para las hambres del alma; y llave por…
-Llave, por llave -me dice Mario Benedetti.
Y me cuenta que cuando vivía en Buenos Aires, en los tiempos del terror, él llevaba cinco llaves ajenas en su llavero: cinco llaves, de cinco casas, de cinco amigos: las llaves que lo salvaron.
EDUARDO GALEANO – CELEBRACION DE LA AMISTAD
FOTOGRAFIA – ARTELENA
2 Julio 2009 a las 3:01 pm |
Llevaré una llave por cada uno de mis amigos.
Preciosa la imagen y el escrito. Te felicito.